El Barbastro, equipo de la Segunda RFEF, firmó una gesta memorable al derrotar 2-0 al Espanyol, de Primera División, en un partido de la Segunda Copa del Rey que quedará grabado en la historia del modesto club oscense. Con un planteamiento impecable, el Barbastro superó a un Espanyol carente de ideas, que dominó la posesión pero nunca logró quebrar la férrea defensa local.
El encuentro comenzó con el Barbastro demostrando orden y fortaleza en el mediocampo, mientras que el Espanyol intentaba imponer su jerarquía. La primera ocasión clara llegó a los cinco minutos, cuando Kambulla desbordó por la banda y Chedira, en posición ideal, envió su remate al poste. Pese a generar algunas oportunidades, como el mano a mano que Unuvar falló en el minuto 32, los visitantes se fueron al descanso sin concretar.
En el inicio de la segunda parte, el Barbastro mostró una actitud más ambiciosa. Apenas al 46, Albin avisó con un disparo que rozó el arco, preludio de lo que estaba por venir. En el minuto 55, un penalti ejecutado con precisión por Sito adelantó al equipo local, desatando la euforia en las gradas.
El Espanyol intentó reaccionar, pero su dominio del balón no se tradujo en peligro real. La defensa del Barbastro, sólida y organizada, frustró cada intento del conjunto catalán, que se fue llenando de desesperación a medida que avanzaban los minutos. En el tramo final, una rápida contra permitió a Sito marcar su segundo gol con un disparo certero, sellando el triunfo histórico para los locales.