La gran Final de la Copa América ya vive sus primeros percances. Aficionados argentinos y brasileños han presentado una gran cantidad de pruebas PCR fraudulentas para poder ingresar al estadio, según ha informado la Conmebol.
El día de ayer, después de mucha insistencia por parte de la máxima organización sudamericana de futbol, el alcalde de Río de Janeiro, Eduardo Paes, autorizó la presencia de una cantidad limitada de aficionados en las gradas del Maracaná.
De las casi 80 mil butacas del Estadio, aproximadamente 7 mil 200 hinchas podrán disfrutar de este Clásico sudamericano. A pesar de no existir una cifra exacta, se estimó que, de esas 7 mil 200 entradas, 2 mil se comenzaron a repartir desde la tarde de ayer a aficionados argentinos que son residentes habituales en Brasil, de forma gratuita y únicamente presentando una PCR negativa.
Del análisis de dichas pruebas de Covid-19, se ha comprobado que existen una cantidad considerable de pruebas falsas. En las últimas horas, la Conmebol ha notificado que estas personas no podrán ingresar al estadio y que los controles de seguridad serán extremadamente rigurosos, así como la aplicación de los protocolos sanitarios y las medidas de prevención.