El Red Bull Salzburg, con Okafor a la cabeza, alargó su invicto en la presente Champions League con una sufrida victoria (3-1) ante un Wolfsburg que le puso contra las cuerdas en el primer tiempo y consolida así su liderato en el Grupo G, que comparte con Sevilla y Lille.
En el minuto 2 de la primera parte el Salzburg tejió un rápido contraataque que Adeyemi, tras un gran pase al hueco de Seiwald, mandó al fondo de la red con seguridad.
Los de Matthias Jaissle no pisaron el freno tras el gol e intentaron aprovechar su gran momento para aumentar la ventaja. Cerca estuvo de conseguirlo Okafor en el minuto 12, pero su disparo, un mano a mano ante el meta belga, se estrelló en el larguero.
Contra todo pronóstico, y cuando peor lo estaba pasando la escuadra alemana, el partido dio un giro de 180 grados.
Tan solo tres minutos después de la ocasión de Okafor, Arnold lanzó un saque de esquina. Parecía inofensivo, pero el joven Nmecha aprovechó el despiste de la defensa austriaca para rozar ligeramente el balón con la cabeza y anotar su primer tanto en Liga de Campeones.
Los últimos compases antes del descanso fueron muy tácticos, con ambos equipos intensificando la presión en la zona media del campo y las ocasiones llegando en los últimos minutos del primer tiempo.
Primero la tuvo el Wolfsburg, que vio como Wober se lanzaba por el área para evitar un peligroso remate de Nmecha, y luego los austriacos, al atajar Casteels en el minuto 45 un disparo raso de Sucic precedido de una gran jugada de Okafor.
Sin cambios en las alienaciones, el segundo tiempo arrancó con una tónica en la línea del anterior. Los de Mark van Bommel presionaron tímidamente de inicio, pero poco tardaron en replegarse en defensa.
El Salzburg, decidido erradicar sus errores, avasalló el área rival, con un disparo de Sucic detenido por Roussillon, primero, y una internada del habilidoso Okafor, después, que fue despejada a línea de fondo por Lacroix.
De esta última ocasión nació el segundo y crucial tanto de los austriacos. El propio Okafor, tras una serie de rebotes posteriores al saque de esquina botado por sus compañeros, remató casi a placer en el área pequeña para redimirse y encarrilar el partido.
Este gol sentó como un jarro de agua fría a los alemanes, que bajaron el ritmo, abrieron espacios y vieron como el Salzburg llegaba cada vez con más facilidad a su portería.
La cereza del pastel la puso el inspirado Okafor, quien, de nuevo tras un saque de esquina, controló con el pecho sin oposición de la defensa un pase de cabeza de Bernardo y fusiló la portería rival en el minuto 77 de partido.
Con este resultado, el Salzburgo asegura una jornada más el liderato del grupo G de la presente Liga de Campeones con 7 puntos, independientemente del resultado de duelo entre Lille (1 punto) y Sevilla (2 puntos).