Después de un espectacular fin de semana de estrellas en la NBA, en el cual vimos una fascinante exhibición de Steph Curry en el All-Star Game con 16 triples desde cualquier parte de la duela ante los ojos de la mayoría de los 75 mejores jugadores de la historia, la Liga entra en su último cuarto de temporada, un aproximado de 20 partidos en el calendario para que se definan los Playoffs.
Y no está de más recordar el formato que se sigue adoptando, el cual nos heredó la pandemia: los primeros seis equipos de cada conferencia entran directo a los Playoffs y del lugar 7 al 10 en un pequeño torneo para definir los últimos dos lugares.
Sorpresivamente para muchos, la Conferencia Este es liderada por los Chicago Bulls, comandados por DeMar DeRozan, quien hasta hoy tiene ocho partidos al hilo con 35 o más puntos y un porcentaje de tiros de campo arriba del 50 por ciento, máxima cifra en la historia con tal estadística.
Los Bulls encontraron éxito con una nueva gerencia general y un nuevo coach en la persona de Billy Donovan. Tuvieron firmas importantes en la temporada baja, un buen Draft y hoy los frutos de esos cambios y movimientos están a la vista. Todavía cuesta trabajo considerarlos como contendientes al título, pero si logran tener a todo su roster sano serán un hueso duro de roer para cualquiera, sobre todo si DeRozan sigue jugando a ese nivel.
El Heat de Miami, los 76ers ahora con James Harden, los actuales monarcas Milwaukee Bucks, los sorprendentes Cleveland Cavaliers y los Celtics de Boston, el equipo más enrachado de la Liga, conforman el Top 6 de equipos en la conferencia, todos ellos con 35 victorias o más.
Para sorpresa de muchos, los Nets de Brooklyn, después de haber hilado 11 derrotas al hilo, con Kevin Durant lesionado y con Kyrie sin vacunarse, están en la octava posición de la conferencia y siguen siendo los favoritos para ganar el Este, a pesar de estar apenas dos juegos por arriba de .500
En el Oeste, los Suns de Phoenix lideran con 49 victorias, sin embargo tendrán que jugar prácticamente el resto de la temporada sin su base Chris Paul, quien tiene un dedo fracturado que lo dejará de seis a ocho semanas fuera de las duelas. La ventaja de 6.5 juegos sobre los Warriors nos hace pensar que a pesar de la lesión de CP3 terminarán como sembrado #1 en la conferencia y máximo favorito al título.
Lo que llama la atención sin duda es ver a los Lakers en la posición #9 de la conferencia con cuatro juegos por debajo de .500. Claramente la llegada de Russell Westbrook no ha sido ni remotamente positiva, Anthony Davis es de cristal, de nuevo estará fuera cuatro semanas, y no me extrañaría nada que los Lakers queden eliminados en el torneo Play In o que ni siquiera lleguen al mismo; a pesar de tener a LeBron James, este equipo no tiene cómo competir en el sector.
Se viene el cierre de temporada, que pinta para ser espectacular y con la MLB en serio riesgo de retrasar su inicio, la opción hoy es seguir muy de cerca a la NBA.