Un gol fue suficiente para que León venciera a Bravos (1-0) en una visita que para los fronterizos terminó siendo un dolor de cabeza y sí por el resultado, pero también por la cuestión arbitral.
Y es que, durante el primer tiempo, y en cuanto a futbol se refiere el partido estuvo apretado, aunque en un par de ocasiones el portero Alfredo Talavera intervino evitando el gol de La Fiera.
El juego parecía ir por buen camino, aunque el gol seguía sin hacerse presente; las tarjetas amarillas por parte del silbante Jorge Camacho comenzaron a salir para ambos equipos y uno de los amonestados fue Alberto Acosta (36') quien minutos después de la primera amarilla recibió la segunda (42') y salió expulsado.
Hecho que desató la bravura de Hernán Cristante, sus jugadores y su presidente Miguel Garza quien desde el palco reclamaba la expulsión al igual que todos los juarenses en el campo.
Juárez se quedó con 10 hombres y terminó adaptándose a sus circunstancias tal y como lo hizo el juego pasado frente a Cruz Azul, que después de quedar con un jugador menos acabó empatando a dos. Aunque con La Fiera las cosas se igualaron cuando al minuto 70 Víctor Dávila salió expulsado; ambos equipos ya estaban con 10.
