Bajaron el ritmo los interistas en la segunda mitad y, en algunos momentos, cedieron el mando al Verona, pero continuaron generando problemas a la contra con numerosos efectivos. En una de esas contras, perfectamente orquestada, apunto estuvo Dambrosio de sentenciar con un tercer gol, pero la grandísima intervención de Lorenzo Montipo bajo los palos mantuvo el 2-0.
Celebró el Inter con su afición, en un estadio prácticamente lleno, esta fundamental victoria que les coloca, con un partido menos todavía, segundos con 66 puntos, igualado a puntos con el Nápoles y uno por debajo del Milan, ambos con su partido de esta jornada por jugar.
El Verona por su parte asciende a la novena posición con 45 puntos. No muy lejos queda la pelea por los puestos europeos pero, a falta de seis jornadas, se antoja complicado llegar para los hombres que dirige Igor Tudor.
