El organismo, que hoy mantuvo que estas publicaciones son parte de una campaña de acoso y que los acuerdos sobre la Supercopa fueron aprobados por su Asamblea, señaló hace días que "todo parece indicar que se ha sustraído ilegalmente información de los terminales privados del presidente y del secretario general".
También consideró probable que esa información privada "obtenida ilegalmente y con claros propósitos delictivos" haya sido ofrecida a distintos medios de comunicación.
"Se ha llegado a esta conclusión tras ser un periodista quien ha adelantado a la RFEF la próxima publicación de este material sustraído ilegalmente que el medio ha recibido, según el periodista, mediante un informador anónimo que con una voz encriptada ha contactado y lo ha puesto a su disposición por medio de una aplicación móvil", afirmó comunicado.
