Tras el Gran Premio de Australia, Fernando Alonso ha recibido una sanción de 'drive through' de 20 segundos, lo que ha afectado su posición final en la clasificación. Esta medida, impuesta por los comisarios de la prueba se basan en su actuación durante la defensa final sobre George Russell.

Según la resolución, Alonso fue considerado responsable de una conducción errática en dicho momento, aunque los indicios de su implicación en la salida de pista del piloto inglés fueron leves.