Myles Garrett sabe que es afortunado. Su vida podía ser muy diferente hoy o incluso haber terminado.
En su primera conversación con reporteros desde que perdió el control de su Porsche y lo volcó tras el entrenamiento del lunes, el defensive end estrella de los Browns de Cleveland prometió cambiar su conducta después de sobrevivir a un choque que él mismo provocó por manejar a exceso de velocidad.
“Definitivamente estoy agradecido de estar aquí”, dijo Garrett el viernes después de que los Browns entrenaran sin él.
“Eso depende de los médicos y de los entrenadores. Si dependiera de mí, me encantaría ir. Ese es mi espíritu competitivo y mi naturaleza. Físicamente hay que valorar eso de cara al partido hoy, mañana y el domingo”.
